Te ayudo a vivir con presencia, aunque tu mente no se calle.
No necesitas cambiar tu mente para vivir mejor.
Necesitas dejar de obedecerla.
Si sientes que tu mente no para,
que te pierdes en pensamientos automáticos
y que tu vida se vive más en la cabeza que en el cuerpo,
no es porque haya algo mal en ti.
Aquí no trabajamos para silenciar la mente
ni para convertirte en otra persona.
Este es un espacio para aprender a relacionarte de otra forma con lo que piensas,
para recuperar la capacidad de elegir cómo vivir,
con presencia, aceptación y compasión,
incluso cuando el ruido interno no desaparece.
Acompañamiento consciente para mujeres que quieren dejar de vivir en automático
y volver a habitar su vida, momento a momento.